Śvetāśvatara Upaniṣad · 2..4

मृत्योर्यदन्तरं तत्तद् विद्वांस आहुः सवितुर्वरेण्यं वृणीमहे हविषा वयं भगस्य देवस्य

mṛtyoryadantaraṃ tattad vidvāṃsa āhuḥ saviturvareṇyaṃ vṛṇīmahe haviṣā vayaṃ bhagasya devasya

Aquello que está más allá de la muerte —eso los sabios declaran. El deseable resplandor del Savitṛ, lo elegimos con nuestra ofrenda al dios Bhaga.

El mṛtyu (muerte) es aquí el último límite de la experiencia condicionada. Más allá de ella está la Realidad que los vidvān (sabios) conocen. Savitṛ es el sol como impulsor de la vida, y su resplandor vareṇya (deseable) es la luz de la consciencia. En nuestra práctica de yoga, la “ofrenda” (havis) es la entrega de nosotros mismos, y Bhaga (el dios de la fortuna) representa la prosperidad espiritual que surge de esta entrega. Elegir conscientemente la luz interior es el giro decisivo de la práctica.