Śvetāśvatara Upaniṣad · 1..8

भयादस्याग्निस्तपति भयात्तपति सूर्यः भयादिन्द्रश्च वायुश्च मृत्युर्धावति पञ्चमः

bhayādasyāgnistapati bhayāttapati sūryaḥ bhayādindraśca vāyuśca mṛtyurdhāvati pañcamaḥ

Por temor a Él arde el fuego, por temor a Él brilla el sol, por temor a Él corren Indra, el viento y la muerte como quinto.

Esta imagen aparentemente temible describe en realidad la dependencia cósmica. El “temor” (bhaya) aquí es reverencia, la obediencia natural de las fuerzas a la ley suprema. Ni el fuego, ni el sol, ni los dioses Indra y Vāyu, ni siquiera Mṛtyu (la muerte personificada) actúan por su propia voluntad, sino que cumplen su función en obediencia a Brahman. En nuestra práctica de yoga, esto nos recuerda que incluso nuestras funciones corporales —respiración, latido, digestión— no son automáticas sino que se sostienen por una Presencia divina. Reconocer esta dependencia es el fundamento de la humildad y la gratitud.