Prakaraṇa 2 · Verso 39

यस्य ज्ञानाद् इदं विश्वं जातं जातम् इवाचरेत्

yasya jñānād idaṃ viśvaṃ jātaṃ jātam ivācaret

Por cuyo conocimiento este universo, nacido, actúa como si naciera.

Yasya jñānāt: por el conocimiento del cual. El “cual” es cid-ekaghana, la masa única de conciencia. Jātaṃ jātam iva ācaret: actúa como si naciera. Este iva —como si— es el operador de vivarta. El mundo no nace realmente; nace aparentemente, prātibhāsika. Actúa, funciona, parece real, pero su nacimiento es āropa, superposición. La metáfora clásica: el actor en el teatro “muere” en escena. Todos lloran; luego se levanta y se quita el maquillaje. ¿Murió? Aparentemente. ¿Resucitó? Aparentemente. El drama es real como experiencia, irreal como evento. Así el mundo: real como vyavahāra, irreal como paramārtha. El sādhaka que comprende esto puede participar plenamente en la vida sin ser encadenado por ella. Puede “morir” en el drama del mundo sabiendo que no muere. Puede “sufrir” sabiendo que el sufrimiento es pratibhāsa. No es indiferencia; es sāmya, ecuanimidad nacida del conocimiento correcto.