Prakaraṇa 2 · Verso 44
चिद्-विलास-मयं सर्वं पश्यन्न् अपि न पश्यति
cid-vilāsa-mayaṃ sarvaṃ paśyann api na paśyati
Viendo que todo es hecho de juego-de-conciencia, [el sabio] no ve [dualidad].
Esta es casi una repetición del verso 24, pero con vilāsa en lugar de saṅkalpa. Vilāsa —juego, deporte, disfrute lúdico— es más positivo que saṅkalpa. El universo no es solo “intención de conciencia”; es “juego de conciencia”. Esto introduce la dimensión de līlā, el cosmos como expresión gozosa, no como propósito instrumental. Brahman no crea el mundo para lograr algo; lo crea como bailarín baila, como músico toca: por el puro placer de la expresión. El sādhaka que internaliza vilāsa deja de buscar “el sentido de la vida”. La vida no tiene sentido externo; es vilāsa, juego que es su propio sentido. La pregunta “¿para qué existe el mundo?” se disuelve: no existe para nada; existe como juego. Esto no es frivolidad; es la profundidad última. El juego más serio es aquel que no busca nada fuera de sí. El niño que juega no juega “para” desarrollarse; juega porque jugar es gozoso. Así Brahman; así el sādhaka que ha comprendido vilāsa.