Prakaraṇa 2 · Verso 50
चिद्-एकघन-तत्त्वाय नमस् ते जगद्-आत्मने
cid-ekaghana-tattvāya namas te jagad-ātmane
Salutación a ti, tattva de masa única de conciencia, Ātman del mundo.
El Sthiti Prakaraṇa cierra como abrió: con reverencia al cid-ekaghana. Esta repetición estructural es intencional: el texto es maṇḍala, círculo que retorna a su centro. Lo que se dijo en el verso 38 se reafirma aquí, pero ahora cargado de todo el razonamiento intermedio. No es repetición mecánica; es saṃskāra profundizado. El sādhaka que ha seguido los 50 versos no está donde empezó. Ha recorrido el círculo del viveka: desde la analogía del sueño, pasando por la irrealidad del mundo, la omnipresencia de cit, la naturaleza de māyā, hasta la revelación de que nada nace ni muere, que todo es vilāsa de la conciencia única. La reverencia final es sādhaka que ya no pide; agradece. No busca; ha encontrado. No teme; ha visto. La namas es pūrṇa, plena, porque sale de pūrṇatā reconocida. El jagad-ātman no es objeto de adoración externa; es la naturaleza misma del adorador. Saludar al jagad-ātman es saludarse a sí mismo en todos los seres. Así termina el Sthiti Prakaraṇa: no con conclusión, sino con reverencia que es conocimiento, conocimiento que es reverencia. Om tat sat.