Prakaraṇa 2 · Verso 49
यदा जाग्रति विश्वात्मा तदा सर्वं प्रकाशते
yadā jāgrati viśvātmā tadā sarvaṃ prakāśate
Cuando el Ātman del universo despierta, entonces todo se ilumina.
Jāgrati: despierta. Pero ¿quién despierta? No el universo; el universo es lo que se ilumina. Despierta el viśvātman, el Ātman que es el universo. Este despertar no es temporal; es ātma-jñāna, conocimiento del sí mismo. Cuando el sí mismo se conoce, todo se conoce. No porque el sí mismo “conozca” objetos, sino porque los objetos se revelan como sí mismo. Prakāśate: se ilumina, se hace luminoso. No es iluminación de afuera; es auto-luminosidad que se reconoce. La Yoga Sūtra (I.36) habla de viśoka vā jyotiṣmatī, el estado sin dolor que es luminoso. Vāsiṣṭha universaliza: todo el universo es jyotiṣmat cuando el Ātman despierta. No hay rincón oscuro, no hay rincón ignorado. El despertar no es místico; es viveka que ve cid donde antes veía jaḍa, inerticidad. El sādhaka que “despierta” no gana poderes; gana visión. No controla el mundo; lo comprende. Y en la comprensión, el mundo se transmuta de prisión a vilāsa.