Prakaraṇa 3 · Verso 27
यथा नभसि तडिद् विद्युद् आत्मानं दृश्यते क्वचित्
yathā nabhasi taḍid vidyud ātmānaṃ dṛśyate kvacit
Como el relámpago en el cielo, el sí mismo se ve a sí mismo en algún lugar
La imagen del relámpago (vidyut) en el cielo (nabhas) captura la naturaleza del ātma-darśana —visión del sí mismo— con precisión que elude la prosa filosófica. El relámpago no ilumina el cielo como objeto externo: el cielo mismo se manifiesta luminoso en el relámpago. No hay separación entre luminador y luminado. Así el sí mismo: no se ve como objeto entre objetos, sino que su visión es la manifestación misma de la conciencia. Kvacit —“en algún lugar”— no indica localización espacial sino temporal: ocurre en algún momento, no permanente ni programable. El darśana no es estado estable sino destello que disuelve la ilusión de estabilidad. El Haṭha Pradīpikā (IV.36) describe el samādhi como nirvāṇa-kala, momento de cesación donde el tiempo mismo se revela como construcción. El relámpago no dura: no necesita durar para revelar el cielo. La quietud no es permanencia de la visión sino ausencia de quien exija permanencia. Cuando el darśana ocurre, no hay beneficiario: el cielo no se beneficia de verse, el sí mismo no se beneficia de conocerse. Simplemente es, como el relámpago es, sin propósito ni consecuencia.