Malavagga · La impureza · Gāthā 252

Sudassaṃ vajjamaññesaṃ, attano pana duddasaṃ; paresaṃ hi so vajjāni, opunāti yathā bhusaṃ; attano pana chādeti, kaliṃva kitavā saṭho.

Sudassaṃ vajjamaññesaṃ, attano pana duddasaṃ; paresaṃ hi so vajjāni, opunāti yathā bhusaṃ; attano pana chādeti, kaliṃva kitavā saṭho.

Fácil es ver los defectos de otros, los propios son difíciles de ver. Uno avienta los defectos ajenos como la paja, pero esconde los propios como el tramposo oculta sus dados trucados.

Sudassaṃ vajjamaññesaṃ attano pana duddasaṃ — fácil es ver los defectos de otros, difíciles los propios: su-dassa (fácil de ver) vs du-dassa (difícil de ver). Esta asimetría perceptiva es un dato universal de la psicología humana.

Paresaṃ hi so vajjāni opunāti yathā bhusaṃ — avienta los defectos ajenos como la paja: opunāti es aventar, separar el grano de la paja. Bhusa es la paja, la cáscara. Los defectos ajenos se avientan y exhiben con la eficiencia del agricultor que separa lo inútil.

Attano pana chādeti kaliṃva kitavā saṭho — pero esconde los propios como el tramposo sus dados: kitavā saṭho es el jugador tramposo. Kali son los dados desfavorables. El tramposo esconde los dados que le perjudican — así el ser humano esconde sus propios defectos.

Esta enseñanza resuena con el verso 50 del vagga de las flores. La práctica de ver los propios defectos con la misma claridad con que se ven los ajenos es una de las más difíciles y necesarias del camino contemplativo.