Prakaraṇa 5 · Verso 45
चिदात्मानं विना किंचिद् वस्तुतो नैव विद्यते । तस्मात् सर्वम् इदं विश्वं चिदात्मानं न संशयः ॥
cidātmānaṃ vinā kiṃcid vastuto naiva vidyate | tasmāt sarvam idaṃ viśvaṃ cidātmānaṃ na saṃśayaḥ ||
Sin el Ser-Conciencia, nada existe en realidad. Por tanto, todo este universo es el Ser-Conciencia, no hay duda.
La estructura es deductiva: premisa —sin Conciencia nada existe— y conclusión —por tanto todo es Conciencia. La lógica es ineludible para quien acepta la premisa. La premisa misma se establece por examen introspectivo: todo lo que afirmamos como existente lo afirmamos en un acto de conciencia. No hay contrafactual posible de “algo existe sin ser conocido” porque el contrafactual mismo sería conocido.
“Vastuto naiva vidyate” —no existe en realidad— no niega la apariencia (pratibhāsa) sino la realidad independiente (svātantrya). El mundo aparece; no aparece como ilusión que se desvanece sino como apariencia que se revela. La diferencia es crucial: lo que se desvanece tenía existencia intermedia; lo que se revela como apariencia nunca tuvo existencia propia.
“Na saṃśayaḥ” —no hay duda— es la marca del śraddhāvān, el que tiene fe firme. Pero esta fe no es ciega; es resultado de examen. Como el matemático no “cree” que 2+2=4; lo ve. Así el brahmavid no cree que todo es Conciencia; lo ve. El Yoga Sūtra (I.20) enumera los cinco componentes de samprajñāta samādhi: śraddhā, vīrya, smṛti, samādhi, prajñā. La fe (śraddhā) es el primer peldaño, no el último. Sube hasta convertirse en prajñā —sabiduría directa— donde ya no hay lugar para la duda porque ya no hay distancia entre conocedor y conocido.