Prakaraṇa 6 · Verso 12

मुक्तो न जातु क्लेशांश् चलयत्य् आत्मशुद्धये । निष्क्रियात्मा निराधारो निर्विकारः परः शिवः ॥

mukto na jātu kleśāṃś calayaty ātmaśuddhaye | niṣkriyātmā nirādhāro nirvikāraḥ paraḥ śivaḥ ||

El liberado nunca perturba las aflicciones para purificarse a sí mismo. Es esencialmente inactivo, sin soporte, inmutable, el supremo Śiva.

La śuddhi —purificación— es aquí desautorizada como método. El ātman no puede purificarse porque nunca estuvo impuro; la impureza es proyección de la ignorancia. La noción de niṣkriyātmā —Ser esencialmente inactivo— no es pasividad sino trascendencia de la polaridad actividad-inactividad. El jīvanmukta actúa, pero su acción es naiṣkarmya: no genera karma porque no hay agente que se identifique con ella. Es como el sol que resplandece: no ‘hace’ luz, simplemente resplandece. Esta es la ‘acción sin acción’ (wu wei) del taoísmo, encontrada independientemente en la tradición vedāntica.