Prakaraṇa 6 · Verso 11
देहाभिन्नं न पश्यामि किञ्चिन् नान्यत् कथञ्चन । आत्मैवेदं जगत् सर्वम् इत्य् एवं यो निश्चितः ॥
dehābhinnaṃ na paśyāmi kiñcin nānyat kathañcana | ātmaivedaṃ jagat sarvam ity evaṃ yo niścitaḥ ||
No veo nada distinto del cuerpo ni nada más en modo alguno. Quien ha establecido la certeza de que el Sí-mismo solo es este universo entero, se libera.
El deha —cuerpo— es aquí no el cuerpo físico sino el cuerpo sutil (liṅga śarīra) que proyecta la individualidad. El que declara ‘no veo nada distinto’ no es un solipsismo filosófico sino una constatación gnoseológica: la distinción entre dentro y fuera es construcción del instrumento de cognición, no dato de la conciencia pura. La frase ‘ātmaivedaṃ jagat sarvam’ recita prácticamente el Mahāvākya upaniṣádico ‘sarvam khalvidam brahma’. El jīvanmukta no lo recita como mantra sino que lo vive como estructura de su percepción. Sus ojos ven formas, pero cada forma es un nombre de Dios, como diría Ramakrishna.