दम्भ
Dambha
conceptoOstentación, hipocresía: la virtud representada en vez de practicada. Dambha es un vicio preciso, no el simple engaño: es la mentira que necesita un público y, sobre todo, un escenario piadoso — la limosna que presume, la austeridad exhibida, la humildad bien iluminada. Por eso es en la espiritualidad donde resulta más corrosivo: se alimenta de las mismas formas que la tradición ofrece, y las vacía por dentro sin ensuciarlas por fuera.
La Bhagavad-gītā lo pone a la cabeza de la naturaleza asúrica: «ostentación, arrogancia, presunción, ira, rudeza, ignorancia: esto es la condición asúrica, ¡oh Pārtha!» (16.4). El orden de la lista no es casual: dambha abre la serie porque es la puerta por la que las demás entran — el que representa la virtud acaba creyendo su propio teatro, y de ahí la arrogancia y la presunción que siguen. En el capítulo 16, la Gītā está definiendo a quienes no entran en el orden del yoga por degeneración moral sino por corrupción del realismo: prefieren lo que aparenta a lo que es.
El antídoto no es la modestia de artificio — que sería dambha invertido — sino el realismo del testigo: la práctica que se sabe vista por la propia conciencia no encuentra dónde montar el escenario. En la pedagogía clásica, dambha es el primero de los defectos que el maestro detecta y no señala: basta con dejar que el discípulo conozca el silencio, donde no hay quién aplauda. Véase ahamkara, moha, lobha, satya y krodha.