शुद्ध

Śuddha

concepto

Puro: de √śudh, purificar. Śuddha es lo sin mezcla, y la precisión importa: no limpio en sentido moral sino sin aleación. Śuddha Brahman es lo absoluto sin los aditamentos (upādhis) que la percepción le añade; śuddha sattva, la claridad mental sin rastro de turbio; śuddha-citta, la mente que ya no proyecta. La pureza, en todos los casos, es una operación de resta.

Los Yoga Sūtras le dan su estatuto de práctica: la limpieza produce «śuddhi de sattva» —pureza del elemento claro de la mente—, y de ahí «satisfacción serena, concentración, control de los sentidos y capacidad para la visión del propio yo» (2.41). La cadena es causal y verificable: la suciedad exterior espeja en la interior; la limpieza de una desmonta la de la otra. Y la práctica muestra el umbral: primero llega el desagrado por el propio cuerpo (2.40), esa sacudida en que la pureza deja de ser decoro.

El haṭha lo traduce a fisiología sutil: mientras las nadi estén cargadas de impureza, el aliento no corre por sushumna, dice la Haṭha-pradīpikā; por eso la purificación (śodhana) mediante ṣaṭkarma y prāṇāyāma precede a todo lo demás. Śuddha queda así en dos vertientes que el yoga necesita juntas: la purificación ético-cognitiva de la mente y la purificación somático-energética del cuerpo sutil — y su resultado compartido: transparente el canal, la luz no tiene que empujar. Véase shuddhi, nadishuddhi, sauca, shatkarma y sattva.