Brāhmaṇavagga · El brahmán · Gāthā 417
Yo ceva brāhmaṇoti vuccati, so ceva brāhmaṇo hoti; So ceva brāhmaṇoti vuccati, so eva brāhmaṇo hoti.
Yo ceva brāhmaṇoti vuccati, so ceva brāhmaṇo hoti; so ceva brāhmaṇoti vuccati, so eva brāhmaṇo hoti.
Quien es llamado Brahman, ese es Brahman; quien es llamado Brahman, ese es verdaderamente Brahman.
El Brāhmaṇavagga cierra con versos repetidos sobre la identidad del brāhmaṇa. La repetición no es error, es énfasis meditativo.
El Dhammapada termina como empieza: señalando que la transformación espiritual es real, verificable, y no depende de linaje ni rito — solo de la extinción de la sed y el cultivo de la virtud.