Prakaraṇa 4 · Verso 45
जाग्रत् स्वप्न-समं पश्यन् विमूढो ऽपि विमुच्यते, पुनः स्वप्न-जगत् सृष्ट्वा मोहाद्द् हंति स्वम् आत्मनम्
jāgrat svapna-samaṃ paśyan vimūḍho 'pi vimucyate, punaḥ svapna-jagat sṛṣṭvā mohādd haṃti svam ātmanam
Viendo la vigilia igual al sueño, incluso el confundido se libera; pero creando de nuevo el mundo del sueño por confusión, destruye su propio Ser.
El vimūḍha puede liberarse — la puerta está abierta — pero el punaḥ — de nuevo — lo arrastra. La sṛṣṭi — creación — del mundo onírico no es acto consciente sino moha-kṛta — hecho por confusión. Cada vez que la mente vuelve a proyectar nāma-rūpa sobre el brahman, recrea el saṃsāra. La autodestrucción (ātma-hāni) no es literal sino funcional: el ātman no se destruye, pero su reconocimiento se pierde. Es como olvidar quién eres: sigues siendo, pero operas como si no fueras. La mukti no es evento único sino sādhana continuo: no basta ver una vez que el mundo es sueño; hay que verlo en cada momento de proyección. El yogin no deja de soñar; deja de creer que el sueño es realidad.