Prakaraṇa 4 · Verso 44
यथा बालो न जानाति स्वप्नं स्वप्नम् इति प्रभो, एवं विमूढो लोको ऽयं न जानाति विपर्ययम्
yathā bālo na jānāti svapnaṃ svapnam iti prabho, evaṃ vimūḍho loko 'yaṃ na jānāti viparyayam
Como el niño no sabe que el sueño es sueño, oh señor, así este mundo confundido no conoce la percepción invertida.
La inocencia del bāla — niño — no es virtud sino ignorancia operativa. El niño que llora en sueño no sabe que llora en ficción; el adulto que sufre en vigilia tampoco. La diferencia es que el adulto podría saber. El vimūḍha loka — el mundo confundido — no es condena sino descripción: la mayoría opera bajo viparyaya no porque sea inevitable sino porque no ha examinado. La ilustración es pedagógica: no se juzga al niño por no saber; se le enseña. El yogin que ve esto no desarrolla superioridad sino karuṇā — compasión — porque sabe que la confusión es común y la salida es accesible. No hay elegidos; hay quienes han despertado y quienes aún duermen, pero todos son la misma conciencia que sueña y despierta.