Maggavagga · El camino · Gāthā 287
Taṁ puttapasusammattaṁ, byāsattamanasaṁ naraṁ; Suttaṁ gāmaṁ mahoghova, maccu ādāya gacchati.
Taṁ puttapasusammattaṁ, byāsattamanasaṁ naraṁ; suttaṁ gāmaṁ mahoghova, maccu ādāya gacchati.
A ese hombre embriagado de hijos y ganado, con la mente apegada, la muerte se lo lleva como una gran crecida se lleva un pueblo dormido.
Puttapasusammattaṁ — embriagado (sammatta) por hijos (putta) y ganado (pasu). La embriaguez no es solo por el vino; los apegos familiares y materiales producen una narcosis igual de poderosa. El hombre se adormece en la falsa seguridad de lo poseído.
Byāsattamanasaṁ — con la mente apegada (byāsatta). La adhesión mental no es accidental sino constitutiva: la mente misma se ha convertido en el apego.
La imagen del diluvio (mahogha) arrasando un pueblo dormido (suttaṁ gāmaṁ) es devastadora en su sencillez. El pueblo no ve venir la crecida porque está dormido; el hombre no ve venir la muerte porque está embriagado de posesiones. En la práctica, este verso invoca la contemplación de la muerte (maraṇasati) como antídoto contra la somnolencia espiritual.