शान्ति

Śānti

concepto

De la raíz √śam, asentarse, calmarse. Śānti no es la ausencia de conflicto sino la quietud obtenida: el fuego que ya no consume, la mente que ya no exige. En la tradición se invoca tres veces antes del estudio sagrado —oṃ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ— cubriendo las tres fuentes posibles de turbación: la cósmica (adhi-daivika), la de los seres y las circunstancias (adhi-bhautika) y la propia (adhyātmika). La repetición triple reconoce que el obstáculo no está solo afuera.

La Bhagavad-gītā hace de śānti un fruto medible de la práctica: la mente de quien no ha asentado la luz interior no tiene ni buddhi ni paz (2.66); la paz sin fin pertenece solo al que ha extinguado el deseo, no al que lo satisface (2.71-72); y el yoga que produce la cesación del dolor se logra, dice Kṛṣṇa, por la práctica y el desapego (6.35). La fórmula de la Gītā es exacta: śānti no se compra con experiencia alguna; se instala cuando la sed se ve por lo que es.

En el haṭha-yoga la equivalencia es somática: la mente y el aliento se mueven juntos; asentado el aliento, se asienta la mente. Por eso las prácticas de pranayama y el giro hacia el nāda interior son, en su concepción, tecnologías de śānti. Véase shanta, samadhi, santosha y om.