Malavagga · La impureza · Gāthā 253
Paravajjānupassissa, niccaṃ ujjhānasaññino; āsavā tassa vaḍḍhanti, ārā so āsavakkhayā.
Paravajjānupassissa, niccaṃ ujjhānasaññino; āsavā tassa vaḍḍhanti, ārā so āsavakkhayā.
Para el que siempre observa los defectos de otros, siempre encontrando faltas, los flujos contaminantes crecen. Está lejos de la extinción de los flujos.
Paravajjānupassissa — para el que observa los defectos de otros: para-vajja-anupassī es el que continuamente observa (anupassati) los defectos (vajja) de otros (para). Es una práctica compulsiva de vigilancia moral dirigida hacia afuera.
Niccaṃ ujjhānasaññino — siempre encontrando faltas: ujjhāna-saññī es el que tiene la percepción de defecto, el que está siempre en modo de crítica. Esta disposición mental es un āsava (flujo contaminante) en sí misma.
Āsavā tassa vaḍḍhanti — los flujos contaminantes crecen: paradoja importante — el que critica a otros para “mejorar el mundo” en realidad está aumentando sus propias impurezas. La vigilancia de los defectos ajenos alimenta el orgullo, la aversión y la ilusión del propio observador.
Ārā so āsavakkhayā — está lejos de la extinción de los flujos: ārā es lejos, distante. La práctica de criticar a otros no solo no purifica sino que aleja del objetivo. Esta es una de las trampas más comunes del camino espiritual: sustituir la auto-observación por la vigilancia del otro.