Pakiṇṇakavagga · Miscelánea · Gāthā 292

Sātarāgappahānāya, bhāvethaṃ cittaṃ esato; ādīnavañca ñatvāna, pahānaṃ bhāvaye sayaṃ.

Sātarāgappahānāya, bhāvethaṃ cittaṃ esato; ādīnavañca ñatvāna, pahānaṃ bhāvaye sayaṃ.

Para abandonar el deseo por lo placentero, uno debe contemplar lo contrario; conociendo el peligro, cultiva el abandono por sí mismo.

Sātarāgappahānāya — para el abandono (pahāna) del deseo (rāga) por lo placentero (sāta). El objetivo es claro: liberarse delir apegopleno.

Bhāvethaṃ cittaṃ esato — debe contemplar el corazón en lo contrario. Esato es “lo otro”, lo opuesto al placer — su reverso oscuro. La práctica de asubha (contemplación de lo impuro) es el antídoto clásico al kāmarāga (deseo sensual).

Ādīnavañca ñatvāna — conociendo el peligro (ādīnava). Esta es una de las palabras técnicas más importantes del budismo: el peligro inherente a lo condicionado, el lado oscuro que la ilusión oculta.

Pahānaṃ bhāvaye sayaṃ — cultiva el abandono por sí mismo (sayaṃ). Nadie puede abandonar por otro. La práctica es íntima, intransferible.

En yoga, vairāgya (desapego) se cultiva mediante abhyāsa (práctica sostenida) y la visión del sufrimiento inherente (duḥkha). Paralelo exacto.