Prakaraṇa 4 · Verso 36
यथा जलं जले तिष्ठत्य् एकतां याति तज्-जलैः, एवं कष्टं कष्ट-बुद्ध्या यात्य् एकतां न च शाम्यति
yathā jalaṃ jale tiṣṭhaty ekatāṃ yāti taj-jalaiḥ, evaṃ kaṣṭaṃ kaṣṭa-buddhyā yāty ekatāṃ na ca śāmyati
Como el agua permanece en el agua y alcanza unidad con esas aguas, así la dificultad, mediante la mente de dificultad, alcanza unidad pero no cesa.
La metáfora del agua en el agua — usada en otros textos para describir la unión del jīvātman con paramātman — aquí se invierte para describir la fusión patológica. El kaṣṭa-buddhi — la mente de dificultad — no observa el kaṣṭa desde fuera sino que se disuelve en él, pierde contorno, se identifica. La ekatā — unidad — alcanzada es unidad con el sufrimiento, no con la realidad. Y crucialmente: na ca śāmyati — no cesa. El agua en el agua es estable porque ambas son agua; el kaṣṭa en el kaṣṭa-buddhi es estable porque ambas son confusión. La salida no es más inmersión sino viveka: reconocer que el que sufre y el sufrimiento son ambos moha, que la unidad patológica es tan irreal como la separación patológica. El śama — la cesación — requiere que alguien salga del agua y se reconozca como el que nunca estuvo mojado.