Arjuna Viṣāda Yoga · Verso 37
तस्मान्नार्हा वयं हन्तुं धार्तराष्ट्रान्स्वबान्धवान् | स्वजनं हि कथं हत्वा सुखिनः स्याम माधव
tasmān nārhā vayaṃ hantuṃ dhārtarāṣṭrān sva-bāndhavān | sva-janaṃ hi kathaṃ hatvā sukhinaḥ syāma mādhava
Por tanto, no somos dignos de matar a los hijos de Dhṛtarāṣṭra, nuestros propios parientes. Pues, ¿cómo, matando a nuestros propios, podríamos ser felices, oh Mādhava?
El razonamiento culmina: tasmāt (por tanto, de esto) — la conclusión lógica del análisis previo. Na arhāḥ (no dignos, no merecedores) — la indignidad moral es anterior a cualquier cálculo pragmático. El crimen precede al castigo; la pérdida de arhatva (dignidad) es el primer daño.
Sva-bāndhavān (nuestros propios parientes) y sva-janam (nuestros propios) repiten el sva (propio) como mantra de pertenencia. El hi (pues, ciertamente) introduce la pregunta retórica katham (¿cómo?) — la imposibilidad lógica de felicidad (sukhinaḥ) después del parricidio.
Mādhava (descendiente de Madhu) es Kṛṣṇa como miembro de la dinastía Yadu, recordando a Arjuna los lazos familiares que trascienden la división bélica.