Dvitīyopadeśaḥ (Āsana) · Verso 14

वज्रासनं ततो वक्ष्ये योगिनां सिद्धिदायकम् | यं कृत्वा न पुनर्जन्म कायेन सह जायते ||

vajrāsanaṃ tato vakṣye yogināṃ siddhidāyakam | yaṃ kṛtvā na punarjanma kāyena saha jāyate ||

Ahora describiré el Vajrāsana, otorgador de perfección a los yoguis. Habiéndolo practicado, uno no vuelve a nacer junto con el cuerpo.

El Vajrāsana — la postura del rayo, o del diamante. El vajra es el arma indestructible del dios Indra, símbolo de poder espiritual invencible. Esta postura canaliza esa energía.

“Otorgador de perfección” (siddhi-dāyakam). Mientras otras posturas purifican o preparan, el Vajrāsana directamente concede poderes. Es una postura de manifestación.

La promesa de no más nacimiento es común a varias posturas principales, pero aquí se enfatiza “junto con el cuerpo” (kāyena saha). La liberación ocurre en esta misma encarnación, no después de la muerte. Es jīvan-mukti, liberación en vida.