Prathamopadeśaḥ (Āsana) · Verso 63

सिद्धं पद्मं तथा सिंहं भद्रं वेति चतुष्टयम् | श्रेष्ठं तत्रापि सिद्धासनं सिद्धिदं परम्

siddhaṃ padmaṃ tathā siṃhaṃ bhadraṃ veti catuṣṭayam | śreṣṭhaṃ tatrāpi siddhāsanaṃ siddhidaṃ param

Siddhāsana, Padmāsana, Siṃhāsana y Bhadrāsana son los cuatro mejores. De estos, Siddhāsana es supremo y otorga siddhi.

Este verso reitera la jerarquía de las posturas establecida anteriormente, añadiendo un detalle importante: Siddhāsana es siddhidam — “otorgador de siddhi”.

Los siddhis son poderes o perfecciones yóguicas. Incluyen capacidades extraordinarias como:

  • Clarividencia y clariaudiencia
  • Control sobre los elementos
  • Conocimiento del pasado y futuro
  • Levitación y otros poderes físicos

Más importante aún, siddhi puede referirse a la perfección espiritual, la realización del Ser. En este sentido, Siddhāsana conduce directamente a la meta final del yoga.

Param — “supremo” — establece inequívocamente que Siddhāsana está por encima de todas las demás posturas. Esto no significa que las otras sean inútiles, sino que si el practicante solo pudiera dominar una, debería ser esta.

El nombre mismo de la postura (siddha + āsana = postura del perfecto/adepto) indica su conexión con la perfección yóguica.