Dvitīyopadeśaḥ (Āsana) · Verso 17
सिंहासनं ततो वक्ष्ये योगिनां सिद्धिदायकम् | यं कृत्वा न पुनर्जन्म कायेन सह जायते ||
siṃhāsanaṃ tato vakṣye yogināṃ siddhidāyakam | yaṃ kṛtvā na punarjanma kāyena saha jāyate ||
Ahora describiré el Siṃhāsana, otorgador de perfección a los yoguis. Habiéndolo practicado, uno no vuelve a nacer junto con el cuerpo.
El Siṃhāsana — la postura del león. El león es el rey de la selva, símbolo de majestuosidad, coraje y dominio. Esta postura debe ejecutarse con esa misma dignidad regia.
Al igual que el Vajrāsana, promete siddhi y liberación en esta vida. Las posturas que involucran nombres de poderosos — rayo, león — comparten esta cualidad de otorgar resultados rápidos.
La similitud textual con el verso del Vajrāsana sugiere que ambas eran consideradas posturas hermanas, diferentes caminos hacia el mismo destino. El yogui elige según su naturaleza: ¿el que golpea como el rayo, o el que reina como el león?