Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 17
नाड्यस्तु ता अधोवक्त्राः पद्मतन्तुनिभाः स्थिताः ।
nāḍyastu tā adhovaktrāḥ padmatantunibhāḥ sthitāḥ |
Estas nāḍīs tienen sus bocas orientadas hacia abajo y están situadas semejando los finos filamentos del loto.
La imagen visual de este verso es de una precisión poética notable: las nāḍīs tienen sus bocas (vaktra) dirigidas hacia abajo (adho) y su apariencia es la de los delicados filamentos del loto (padmatantunibhāḥ). La flor de loto, emergiendo del barro hacia la luz, es símbolo omnipresente en el yoga; aquí sus hilos internos —invisibles, sutilísimos— sirven de analogía para los canales energéticos del cuerpo.
Adhovaktrāḥ combina adhas («abajo, hacia abajo») con vaktra («boca, abertura, rostro»). Esta orientación descendente de las bocas de las nāḍīs es doctrinalmente significativa: el prāṇa tiende naturalmente a fluir hacia abajo (apāna), y uno de los propósitos del yoga es invertir o equilibrar ese flujo. Padmatantu designa los filamentos internos del tallo del loto, extraordinariamente finos y resistentes a la vez.
La comparación con el loto no es meramente estética. En la iconografía tántrica, los centros energéticos (cakras) se representan precisamente como flores de loto con sus pétalos apuntando hacia abajo antes del despertar espiritual y hacia arriba después. La imagen de las nāḍīs como filamentos de loto sugiere que el cuerpo sutil comparte la misma estructura simbólica que los cakras, integrando ambos sistemas en una cosmología corporal coherente.