Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 18
तासां मध्ये गता नाडी चित्रा सा मम वल्लभा ।
tāsāṃ madhye gatā nāḍī citrā sā mama vallabhā |
La nāḍī llamada citrā discurre en el centro de todas ellas; ella es mi amada. En su interior se halla el más sutil de todos los espacios: el brahmarandhra.
Este verso introduce una dimensión de intimidad teológica: Śiva habla en primera persona y declara a citrā como «mi amada» (mama vallabhā). Dentro de suṣumṇā existen capas concéntricas de sutileza creciente —vajriṇī, citrā— y es en el canal más interior donde reside el brahmarandhra, la «caverna de Brahman», el umbral entre la conciencia individual y la universal. La anatomía sutil se convierte aquí en topografía sagrada.
El nombre citrā significa «brillante», «variopinta», «maravillosa» — del verbo cit, percibir, brillar. Su raíz comparte familia con cit (consciencia pura), lo que no parece casual: este canal interior es el soporte de la conciencia que asciende. Brahmarandhra combina brahman (realidad última, expansión) y randhra (apertura, agujero), designando la fontanela o apertura craneana por donde el ātman puede liberarse en el momento de la muerte o del samādhi.
La doctrina de los canales concéntricos —suṣumṇā conteniendo a vajriṇī, que contiene a citrā— aparece desarrollada en el Haṭhapradīpikā y en textos kaulātantras. Para el practicante, esto implica que la meditación sobre el canal central no es uniforme: hay grados de interiorización. La visualización de citrā como un hilo luminoso dentro de suṣumṇā es una técnica contemplativa que prepara el ascenso de kuṇḍalinī hacia el brahmarandhra.