Praśna Upaniṣad · 3..7
अथैकयोर्ध्व उदानः पुण्येन पुण्यं लोकं नयति पापेन पापमुभाभ्यामेव मनुष्यलोकम्
athaikayordhva udānaḥ puṇyena puṇyaṃ lokaṃ nayati pāpena pāpam ubhābhyām eva manuṣyalokam
Además, por una (nāḍī), hacia arriba, udāna (conduce): por el mérito, al mundo del mérito; por el demérito, al mundo del demérito; por ambos, al mundo humano.
Este verso describe la función de udāna en el momento de la muerte y su rol en determinar el destino del alma.
Athaikayā ūrdhvaḥ — además, por una (nāḍī), hacia arriba. Esta nāḍī especial es suṣumnā, el canal central que asciende desde la base de la columna hasta la coronilla. Mientras que vyāna circula horizontalmente por las 72.000 nāḍīs, udāna tiene un movimiento exclusivamente vertical.
Udānaḥ — el prāṇa ascendente. Ud- significa “hacia arriba”. Udāna es la fuerza que eleva: produce el habla (elevando el aire desde los pulmones), la deglución (elevando el alimento), y en el momento de la muerte, eleva al alma fuera del cuerpo.
Puṇyena puṇyaṃ lokam — por el mérito, al mundo del mérito. Si el karma acumulado es predominantemente positivo (puṇya), udāna conduce al jīva hacia reinos celestiales (svarga), estados de disfrute sutil.
Pāpena pāpam — por el demérito, al mundo del demérito. Si predomina el karma negativo (pāpa), el destino es hacia abajo, hacia reinos de sufrimiento.
Ubhābhyām eva manuṣyalokam — por ambos, al mundo humano. El nacimiento humano resulta de una mezcla de mérito y demérito. Por eso la vida humana contiene alegría y sufrimiento: es el fruto de karma mixto.
Para el yogui, esta enseñanza tiene implicaciones prácticas: al purificar el karma y despertar udāna conscientemente (a través de prāṇāyāma, meditación y vida virtuosa), puede dirigir su propia transición final hacia la liberación (mokṣa), escapando completamente del ciclo de renacimiento.