Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 40

नानाविधगुणोपेतः सर्वव्यापारकारकः ।

nānāvidhaguṇopetaḥ sarvavyāpārakārakaḥ |

El jīva, dotado de innumerables cualidades y ejecutor de toda actividad, goza los frutos de sus karmas pasados; y los deseos y demás defectos que otorgan placer y dolor actúan conforme al karma previo del ser.

El verso describe al jīva como nānāvidhaguṇopetaḥ —«dotado de cualidades de innumerables tipos»— y sarvavyāpārakārakaḥ, «causante de toda clase de actividades». Esta doble caracterización insiste en que el ser individual no es una entidad simple: es un complejo de disposiciones y tendencias que se despliegan en acción continua, generando a su vez nuevas consecuencias kármicas.

Nānāvidha («de múltiples tipos», «de diversas clases») proviene de nānā («diverso», «variado») y vidha («tipo», «clase»). Guṇopetaḥ combina guṇa («cualidad», «atributo») con upeta («provisto de», «dotado de»). El término kāmādayo doṣāḥ en la segunda parte del verso —«los defectos comenzando por el deseo»— retoma la lista clásica de perturbaciones mentales: kāma (deseo), krodha (ira), lobha (codicia), entre otros.

Que los doṣāḥ (defectos, perturbaciones) sean los vehículos del placer y el dolor revela una psicología soteriológica sofisticada: no son las circunstancias externas sino las disposiciones internas las que determinan la experiencia. La práctica yóguica apunta precisamente a purificar estos doṣāḥ, cortando así el mecanismo que perpetúa el ciclo kármico.