Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 11

अरिपक्षे स्थिता ये च निर्वीर्याः सत्त्ववर्जिताः ।

aripakṣe sthitā ye ca nirvīryāḥ sattvavarjitāḥ |

Quienes se sitúan en el bando del enemigo, carentes de vigor y desprovistos de sattva, alcanzan el poder de la palabra profética y el poder de moverse a voluntad por todas partes. Esta Yoni-mudrā debe guardarse en el mayor secreto y no entregarse a cualquiera. Incluso amenazado de muerte, no debe revelarse ni transmitirse a otros.

Este verso amalgama dos momentos textuales: la descripción de quienes carecen de vīrya y sattva, y la prescripción de secreto absoluto sobre la Yoni-mudrā. Los nirvīryāḥ —literalmente ‘sin vigor seminal’— y los sattvavarjitāḥ —‘privados de claridad sáttvica’— representan a quienes, por deficiencia cualitativa, no son aptos para recibir la práctica. El secreto protege tanto al practicante como a quien no está preparado.

Nirvīrya combina el prefijo negativo nir- con vīrya, término que designa simultáneamente vigor, valentía y energía seminal. Esta polisemia es deliberada en el contexto haṭhayóguico: la Yoni-mudrā trabaja directamente con la energía sexual sublimada (bindu). Sattva, la más elevada de las tres guṇas, aquí connota estabilidad, luminosidad y aptitud espiritual genuina.

La instrucción de mantener el secreto incluso ante la amenaza de muerte (mṛtyubhaya) conecta este verso con el anterior y con la cultura del secreto esotérico (rahasya) característica del tantrismo. La Yoni-mudrā —‘sello del útero/fuente’— es una de las prácticas más poderosas del sistema, implicando la internalización de la conciencia mediante el cierre de los nueve orificios corporales.