Prakaraṇa 3 · Verso 49
शमात् परमम् आप्नोति पदं नान्येन हेतुना
śamāt paramam āpnoti padaṃ nānyena hetunā
Por la quietud alcanza el estado supremo, no por otra causa
La insistencia de Vasiṣṭha es totalitaria en su amplitud: nānyena hetunā —no por otra causa, ni por ninguna otra razón—. No hay hetu —causa, razón, medio— alternativo al śama. Esto no es exclusivismo sectario: no propone una escuela contra otras. Es descripción fenomenológica: la quietud no es una causa entre otras, sino la cesación de la necesidad de causas. Todo hetu opera dentro del saṅkalpa: busca producir un efecto, transformar una situación, alcanzar un estado. El śama no produce nada: revela que nada necesitaba ser producido. Por tanto, no es hetu en sentido ordinario. Cuando Vasiṣṭha dice “por la quietud alcanza”, el “por” (śamāt) es ablativo de causa solo gramaticalmente; ontológicamente, es ablativo de naturaleza: alcanza porque es su naturaleza, no porque la quietud sea instrumento. El parama-pada —estado supremo— no es lugar ni condición: es el reconocimiento de que siempre estuvo en él, que nunca salió. Como quien busca sus gafas sobre la frente, al encontrarlas no “alcanza” visión: reconoce que siempre vio, solo que no sabía cómo. La quietud no es causa final: es el cese de la causalidad como marco explicativo, la revelación de que lo real no requiere explicación porque no es problema.