Prakaraṇa 5 · Verso 32
चिद्वपुः परमेशानि जीवन्मुक्तः स्वभावतः । चरत्य् आत्मानम् आत्मस्थं पश्यन्न् अपि न पश्यति ॥
cidvapuḥ parameśāni jīvanmuktaḥ svabhāvataḥ | caraty ātmānam ātmasthaṃ paśyann api na paśyati ||
El jīvanmukta, por naturaleza con forma de conciencia, camina establecido en el Ser, viendo aunque no ve.
“Cidvapuḥ” —con forma de conciencia— es una formulación corpórea que invierte la ontología habitual. No es que la conciencia “tenga” un cuerpo sino que el cuerpo “es” forma de conciencia. El jīvanmukta no abandona el cuerpo ni lo transforma en algo etéreo; simplemente ve el cuerpo como lo que siempre fue: configuración de conciencia, no materia inerte.
“Carati” —camina— es el verbo del Bhagavad Gītā: “karmaṇy evādhikāras te” —tienes derecho a la acción, no a los frutos—. El jīvanmukta actúa —camina, come, habla, trabaja— pero “ātmānam ātmasthaṃ” —establecido en el Ser—. No hay contradicción entre acción y no-acción; la acción del jīvanmukta es naiṣkarmya —sin dejar karma— porque no hay agente que se identifique con el acto.
“Paśyann api na paśyati” —viendo aunque no ve— retorna la fórmula de visión no-dual. El jīvanmukta ve el mundo con los ojos físicos —es ciego que ciego no es— pero su visión ya no es “visión de” sino “visión como”. Como el espejo refleja sin mirar, como el espacio contiene sin contener, así el jīvanmukta ve sin un “él” que vea. El Yoga Sūtra (III.26) describe la práctica de samyama sobre el sol para obtener conocimiento de los mundos; el jīvanmukta no necesita samyama porque el sol ya es su propia naturaleza.