Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 12
एषा सूर्यपरामूर्तिर्निर्वाणं दक्षिणे पथि ।
eṣā sūryaparāmūrtirnirvāṇaṃ dakṣiṇe pathi |
Este canal del lado derecho, Piṅgalā, es otra forma del Sol supremo, otorgadora de nirvāṇa. El señor de la creación y la destrucción se mueve por este canal a través de los auspiciosos signos eclípticos.
Piṅgalā no es simplemente un canal funcional: es una manifestación directa del principio solar cósmico dentro del cuerpo. Al identificarla con la «forma suprema del Sol» (sūryaparāmūrti), el texto eleva la fisiología sutil al rango de teología. El mismo poder que rige la creación y la destrucción del universo circula por la nāḍī derecha de cada practicante. Esto confiere a la práctica yóguica una dimensión cosmológica ineludible.
La referencia al nirvāṇa en este contexto es llamativa, pues el término, de raíz budista, aparece aquí integrado en un marco śaiva. Nirvāṇa significa literalmente «extinción» o «apagamiento», y su asociación con Piṅgalā —el canal del fuego— sugiere una paradoja deliberada: es precisamente la energía solar, llevada a su culminación, la que produce la extinción del ego. Los «signos eclípticos» (rāśi) subrayan el movimiento cíclico y ordenado de esta energía.
Históricamente, la integración de terminología budista en textos śaiva como la Śivasaṃhitā refleja el sincretismo doctrinal característico del tantrismo medieval indio. Este verso ilustra cómo el vocabulario soteriológico cruzaba fronteras sectarias, siendo reabsorbido en nuevos marcos conceptuales. Para el practicante moderno, señala que el trabajo con Piṅgalā no es meramente fisiológico, sino un camino de transformación que apunta a la liberación misma.