Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 52

यदा कर्मार्जितं देहं निर्वाणे साधनं भवेत्।

yadā karmārjitaṃ dehaṃ nirvāṇe sādhanaṃ bhavet|

Cuando el cuerpo obtenido a través del karma se convierte en el instrumento del nirvāṇa, quienes están apegados a los objetos sensoriales y anhelan placeres mundanos se apartan del camino de la liberación, arrastrados por la ilusión del hablar excesivo, y caen en acciones pecaminosas.

El verso dibuja un contraste entre dos destinos posibles del cuerpo kármico: convertirse en sādhana (instrumento de liberación) o desviarse hacia el apego sensorial. Los que anhelan viṣaya (objetos de los sentidos) y se entregan al hablar excesivo —la dispersión verbal que sustituye a la práctica real— se alejan del nirvāṇa y acumulan nuevas cargas kármicas.

Nirvāṇa en este contexto no tiene el significado budista estricto de extinción, sino el sentido más general de ‘apagamiento’ de los fuegos del deseo y la ilusión —del sánscrito nir- (sin) y vāna (soplar, arder). Sādhana (instrumento, medio de práctica) deriva de sādh (lograr, perfeccionar). La tensión entre ambos términos es el eje del verso: el mismo cuerpo puede ser vehículo de perfección o de degradación.

La crítica al ‘hablar excesivo’ (bahubhāṣaṇa o similar) es recurrente en los textos yóguicos. La Haṭhapradīpikā y otros textos advierten que la verborrea espiritual —hablar mucho sobre yoga sin practicarlo— es uno de los obstáculos más insidiosos. El conocimiento verdadero se encarna en silencio y práctica, no en discurso.