Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 51

यावन्नोत्पद्यते ज्ञानं साक्षात्कारे निरञ्जने ।

yāvannotpadyate jñānaṃ sākṣātkāre nirañjane |

Mientras no surge el conocimiento en la percepción directa e inmaculada (nirañjana), el yogui que desea cruzar el océano del mundo debe cumplir con todos los deberes de su etapa de vida, renunciando a los frutos de sus acciones.

El verso traza una ética provisional para el período de práctica: mientras el conocimiento directo (jñāna) no ha emergido en su plenitud inmaculada, el yogui no está exento de sus obligaciones. La acción sin apego a sus frutos —el principio del niṣkāmakarma de la Bhagavad Gītā— es el puente entre la vida ordinaria y la realización.

Nirañjana es un término de gran resonancia en la literatura yóguica y tántrica. Literalmente significa ‘sin mancha, sin tintura’ (nir- + añjana, collyrium o tinte). Aplicado al sākṣātkāra (percepción directa), designa una conciencia absolutamente pura, no teñida por ningún condicionamiento. Este estado es el horizonte hacia el que apunta toda la práctica.

La referencia al āśrama (etapa de vida) sitúa este verso en el contexto del sistema brahmánico de los cuatro estadios: estudiante, abad doméstico, retirado y renunciante. La Śivasaṃhitā no propone una ruptura radical con el orden social, sino una transformación interior que puede ocurrir dentro de las estructuras existentes, al menos hasta que la realización directa haga superfluas tales estructuras.