Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 104
सिद्धे बिन्दौ महायत्ने किं न सिद्ध्यति पार्वति ।
siddhe bindau mahāyatne kiṃ na siddhyati pārvati |
Cuando el bindu es perfeccionado con gran esfuerzo, ¿qué no se logra, oh Pārvatī?
La pregunta retórica que cierra esta sección es una declaración de omnipotencia espiritual: kiṃ na siddhyati —‘¿qué no se perfecciona?’— implica que nada queda fuera del alcance del practicante que ha dominado el bindu. El vocativo Pārvatī nos recuerda el marco dialógico del texto: Śiva revela estas enseñanzas a su consorte, situando el conocimiento en el corazón de la relación tántrica divina.
Bindu (literalmente ‘gota’, ‘punto’) designa en el contexto haṭhayóguico el semen o fluido vital sutil, cuya retención y sublimación es central en esta tradición. Siddhe bindau es un locativo absoluto: ‘una vez que el bindu ha sido perfeccionado’. Mahāyatna combina mahā (grande) y yatna (esfuerzo, cuidado), subrayando que la maestría del bindu no es accidental sino producto de esfuerzo extraordinario y sostenido.
La doctrina del bindu-rakṣaṇa (preservación del fluido vital) es uno de los ejes de la fisiología sutil haṭhayóguica. La pérdida de bindu se asocia con la muerte y la enfermedad; su retención y ascenso hacia los centros superiores, con la inmortalidad (amṛtatva). Este verso funciona como culminación doctrinal antes de introducir la siguiente mudrā específica.