Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 106
शक्तिचालनमेवं हि प्रत्यहं यः समाचरेत्।
śakticālanamevaṃ hi pratyahaṃ yaḥ samācaret|
Aquel que practica así el śakticālana cada día...
Este verso retoma la estructura condicional de los versos 102-103, aplicándola ahora específicamente al śakticālana. La expresión evaṃ hi (‘así ciertamente’) conecta con la técnica recién descrita, mientras que pratyahaṃ reitera la obligatoriedad de la práctica diaria. La promesa implícita —que se completará en el verso siguiente— convierte este verso en bisagra entre instrucción técnica y resultado espiritual.
El término śakticālana merece análisis compuesto: śakti (poder, energía, la fuerza femenina divina) + cālana (movimiento, agitación, del causativo de cal). Esta mudrā no es meramente física; es una operación sobre la energía cósmica que reside en el cuerpo. Samācaret, ya analizado en el verso 102, reafirma la idea de ejecución completa y ordenada, no fragmentaria.
La repetición estructural de pratyahaṃ yaḥ samācaret a lo largo del capítulo no es descuido compositivo sino recurso pedagógico deliberado. Los textos haṭhayóguicos emplean la anáfora para grabar en la memoria del discípulo que la regularidad —no la intensidad ocasional— es el verdadero agente de transformación. La práctica esporádica, por brillante que sea, no produce los resultados prometidos.