Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 107
विहाय निद्रा भुजगी स्वयमूर्ध्वे भवेत्खलु ।
vihāya nidrā bhujagī svayamūrdhve bhavetkhalu |
La serpiente [kuṇḍalinī], abandonando el sueño, se eleva por sí misma hacia arriba, sin duda.
Este verso ofrece la recompensa prometida por la práctica diaria del śakticālana: bhujagī, la serpiente —kuṇḍalinī—, vihāya nidrā (abandonando el sueño) se eleva svayam ūrdhve (por sí misma hacia arriba). La partícula khalu (‘sin duda’, ‘ciertamente’) confiere a la afirmación el peso de una certeza establecida, no de una posibilidad especulativa.
Bhujagī es la forma femenina de bhujaga (‘serpiente’, literalmente ‘la que se mueve en curvas’, de bhuja, curva + ga, que va). El femenino es significativo: kuṇḍalinī es śakti, principio femenino. Nidrā (sueño) es el estado ordinario de esta energía en los seres no realizados. Svayam (‘por sí misma’, ‘espontáneamente’) indica que, una vez que las condiciones son correctas, el despertar no es forzado sino natural e inevitable.
El movimiento ascendente espontáneo de kuṇḍalinī tras la práctica sostenida representa el punto de inflexión en la sādhana haṭhayóguica. Lo que comenzó como esfuerzo (yatna, bala) se convierte en gracia (svayam). Esta dialéctica entre esfuerzo y espontaneidad es central en la filosofía del yoga: la práctica crea las condiciones, pero la transformación última trasciende la voluntad individual.