Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 25

अधिकारी स्थिरो धीमान्यथेच्छावस्थितः क्षमी ।

adhikārī sthiro dhīmānyathecchāvasthitaḥ kṣamī |

Cualificado, estable, sabio, establecido en la libertad interior, paciente: [más atributos del practicante supremo].

Adhikārin —“el que tiene la cualificación”— resume toda la doctrina del discernimiento en la transmisión yóguica. No es que cualquiera tenga acceso al yoga superior: se requiere adhikāra, la cualificación ganada a través de práctica previa, purificación y orientación genuina. Yathecchāvasthita —“establecido según su deseo”— describe la libertad del practicante avanzado para habitar cualquier condición sin ser dominado por ella: vive en el mundo sin ser del mundo.

Sthira —término que comparte raíz con el sthira sukham āsanam del Yogasūtra— denota estabilidad no como rigidez sino como el suelo firme desde el que la conciencia puede explorar libremente. Dhīmān (“sabio”, dotado de dhī, la inteligencia intuitiva superior) distingue al practicante avanzado del meramente erudito. Kṣamī completa el retrato: la paciencia es titikṣā activa, la capacidad de soportar los pares de opuestos sin perder la ecuanimidad.

La categorización de adhikāra (cualificación) fue tema central de debates filosóficos en la India medieval, especialmente en el Vedānta y las escuelas tántricas. El Mīmāṃsā sostenía que solo los brāhmaṇas eran adhikārin para los rituales védicos; el Śivasaṃhitā —texto de orientación tántrica— amplía el acceso basándose en cualidades internas, no en el nacimiento. Esto fue históricamente significativo en el contexto de la estratificación social india.