Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 24

नवयौवनसम्पन्नो मिताहारी जितेन्द्रियः ।

navayauvanasampanno mitāhārī jitendriyaḥ |

Dotado de lozanía juvenil renovada, moderado en la alimentación, dueño de los sentidos: [más cualidades del practicante de grado supremo].

Navayauvana —“juventud nueva”— en este verso no alude necesariamente a la edad biológica sino a la vitalidad regenerada por la práctica sostenida. El Śivasaṃhitā reconoce aquí un fenómeno documentado en los textos yóguicos: el practicante avanzado recupera cualidades físicas asociadas a la juventud —piel luminosa, ojos claros, energía abundante—. Esto es efecto del prāṇāyāma sistemático y la dieta controlada, no simple retórica entusiasta de la tradición.

Mitāhārin —“comedor moderado”, de mita (medido) y āhāra (alimento)— es uno de los pilares del haṭhayoga. El Haṭhapradīpikā establece que la mitad del estómago debe llenarse de alimento, un cuarto de agua, y el último cuarto dejarse vacío para el movimiento del prāṇa. Jitendriya —“conquistador de los indriya”— denota maestría sobre los cinco órganos de la sensación (jñānendriya) y los cinco de la acción (karmendriya).

La combinación de juventud renovada, dieta moderada y maestría sensorial define lo que los textos clásicos llaman yogadeha —el cuerpo del yogin perfectamente afinado—. Esta tríada es simultáneamente causa y efecto: la práctica produce estas cualidades, y estas cualidades permiten profundizar la práctica. La medicina āyurvédica comparte esta comprensión circular: el cuerpo sano es condición y resultado del equilibrio interior.