Dvitīyopadeśaḥ (Āsana) · Verso 8

पद्मासनं ततो वक्ष्ये सर्वसंशयनाशनम् | सर्वव्याधिविनाशि च समाधिकरणं परम् ||

padmāsanaṃ tato vakṣye sarvasaṃśayanāśanam | sarvavyādhivināśi ca samādhikaraṇaṃ param ||

Ahora describiré el Padmāsana, destructor de toda duda, destructor de todas las enfermedades, y el más excelente soporte para el samādhi.

El Padmāsana — el loto. La postura arquetípica del yogui, aquella que popularmente identifica toda la tradición. Y con razón: Gheraṇḍa le atribuye poderes extraordinarios.

“Destructor de toda duda” (sarva-saṃśaya-nāśanam). La duda es el enemigo de la práctica; el loto, al anclar la columna en su erectitud natural, elimina la vacilación. El cuerpo firme sostiene la mente firme.

“Destructor de todas las enfermedades”. La posición cruzada equilibra los flujos sanguíneos y energéticos de ambos lados del cuerpo. Es medicina preventiva sentada.

Y el “soporte supremo para el samādhi”. No hay postura más estable para largas sesiones de meditación.