Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 8

पुनः प्रलीयते तस्यां कालाग्न्यादिशिवात्मकम्।

punaḥ pralīyate tasyāṃ kālāgnyādiśivātmakam|

Aunque hubiera matado a su maestro, bebido vino, cometido robo o violado el lecho de su preceptor, tampoco estas faltas lo manchan en virtud de esta mudrā.

Este verso amplía la lista de transgresiones imperdonables: matar al propio gurú, consumir alcohol, robar y cometer adulterio con la consorte del maestro. Estos cuatro actos constituyen en la tradición brahminica las llamadas mahāpātaka —grandes caídas morales— que normalmente generan karma irredimible. La mudrā los anula todos.

La expresión gurutalpaga (quien viola el lecho del preceptor) es especialmente cargada. El término talpa designa el lecho conyugal, y este acto representaba la máxima traición a la relación sagrada entre discípulo y maestro (guru-śiṣya). Que la Yoni Mudrā purifique incluso esto subraya su carácter de práctica que opera más allá de las categorías morales convencionales.

La acumulación de ejemplos en los versos 7 y 8 sigue una retórica tántrica deliberada de antinomismo: enumerar lo más prohibido para afirmar que la realización espiritual genuina trasciende el sistema de pureza e impureza. No es una invitación a la transgresión moral, sino una declaración sobre la naturaleza del estado de liberación.