Prakaraṇa 3 · Verso 20
आत्म-ज्ञानं विना मुक्तिं न कश्चिन् मृगयेत तमः
ātma-jñānaṃ vinā muktiṃ na kaścin mṛgayeta tamaḥ
Sin el conocimiento del Ser, nadie busca la liberación en la oscuridad
La palabra mṛgayeta —buscar, cazar— evoca la actividad del mṛga, el ciervo, animal que en la literatura sánscrita simboliza la mente inquieta. La mente ordinaria es mṛga: veloz, errática, fascinada por sonidos y movimientos. Busca la liberación (mukti) pero, sin ātma-jñāna, busca en la oscuridad (tamaḥ). Esta oscuridad no es ausencia de información sino la ignorancia fundamental de que el buscador es lo buscado. Todo esfuerzo por liberarse sin este conocimiento refuerza precisamente lo que busca disolver: la identificación con un sujeto necesitado de liberación. Vasiṣṭha insiste aquí en algo que el Aṣṭāvakra Gītā expresa radicalmente (I.11): “Si crees que estás libre, eres libre; si crees que estás atado, estás atado”. No hay proceso intermedio que valga. El conocimiento del Ser no es acumulativo —no se añade a otros conocimientos— sino disolutivo: disuelve la suposición de que hay alguien que necesita conocer. Cuando esta disolución ocurre, la búsqueda cesa no por resignación sino porque se ve que nunca hubo quién buscase ni qué fuese buscado.