Prakaraṇa 3 · Verso 19
सर्वथा मुक्त-सङ्कल्पं चित्तं यस्य स शाम्यति
sarvathā mukta-saṅkalpaṃ cittaṃ yasya sa śāmyati
Aquella mente es liberada en todo sentido cuyos saṅkalpas han cesado
El saṅkalpa es la intención, la resolución, el propósito deliberado. Es la función más sutil y persistente de la mente: incluso cuando los pensamientos grosseros cesan, queda la intencionalidad subyacente —“quiero meditar”, “busco la quietud”, “aspiero a la liberación”. Esta intencionalidad es vāsanā en su forma más refinada, y es lo último que se disuelve. Vasiṣṭha no condena el saṅkalpa como tal —es necesario para la vida práctica— sino que señala su carácter limitador. Todo saṅkalpa presupone un sujeto que intenciona y un objeto que se intenciona; mientras exista, la dualidad persiste en su forma más sutil. La mente mukta-saṅkalpā no carece de propósito en el sentido de inercia o apatía. Actúa —come, habla, enseña, camina— pero sin el residuo intencional que converte la acción en acumulación kármica. El Bhagavad Gītā (III.8) prescribe actuar sin saṅga (adherencia) al resultado; Vasiṣṭha va más allá: prescribiría actuar sin saṅkalpa siquiera del acto, no porque se rehúse a intencionar sino porque reconoce que la intención, como todo lo demás, ocurre en la mente quietud como movimiento del océano, no como embarcación separada.