Prakaraṇa 4 · Verso 28
यथा स्वप्ने न दुःखानि भयानि वा कदा चन, तथा जाग्रद् अवस्थायां कष्टं मोहात् प्रसूयते
yathā svapne na duḥkhāni bhayāni vā kadā cana, tathā jāgrad avasthāyāṃ kaṣṭaṃ mohāt prasūyate
Así como en sueño no hay sufrimientos ni temores en absoluto, así en el estado de vigilia la dificultad surge de la confusión.
La comparación svapna-jāgrat — sueño-vigilia — es piedra angular del māyāvāda. En el sueño profundo sin sueños (suṣupti) no hay duḥkha ni bhaya; en el sueño con sueños (svapna) sí los hay, pero son māyā. La vigilia (jāgrat) es tercer estado donde los kaṣṭa parecen más sólidos, pero la doctrina sostiene que comparten la misma moha-prasūti — nacimiento de la confusión. La diferencia no está en la realidad del contenido sino en la persistencia del estado: la vigilia dura más, acumula más saṃskāra, genera más vāsanā. El kaṣṭa de la vigilia es más denso no porque sea más real sino porque tiene más historia, más karma adherido. Despertar del jāgrat al turīya — el cuarto estado — no es como despertar del sueño; es como reconocer que nunca dormiste, que el soñador y el despierto son roles de la misma cit.