Prakaraṇa 2 · Verso 35

यथा हस्ति-गता रज्जुर् हस्ति-भावं न विन्दति

yathā hasti-gatā rajjur hasti-bhāvaṃ na vindati

Como la cuerda que está en el elefante no encuentra la naturaleza de elefante.

Esta analogía inusual invierte la más conocida de la serpiente. Aquí la cuerda está en el elefante —quizá atada a él, quizá entre sus pertenencias— pero no es elefante. Aunque esté en contacto físico con el elefante, no adquiere la naturaleza de elefante. Así el ātman está “en” el cuerpo, “en” la mente, “en” el mundo, pero nunca adquiere la naturaleza de cuerpo, mente o mundo. La proximidad no implica identidad. El upādhi, condición adventicia, no altera el adhiṣṭhāna, fundamento. El espacio dentro de la jarra no se vuelve “jarrero”; el espacio dentro del cuerpo no se vuelve “corporal”. El ātman no se vuelve jīva; solo parece hacerlo por āropa. Para el sādhaka, esto significa que las condiciones de vida —enfermedad, pobreza, éxito, fracaso— no tocan el ātman. No porque el ātman las rechace, sino porque son upādhi, no svarūpa. La práctica de vairāgya no es indiferencia forzada; es reconocimiento de que la cuerda no se convierte en elefante por estar cerca de él.