Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 65
सर्वान्भूतान्जयं कृत्वा निराशीरपरिग्रहः । नासाग्रे दृश्यते येन पद्मासनगतेन वै ।
sarvānbhūtānjayaṃ kṛtvā nirāśīraparigrahaḥ | nāsāgre dṛśyate yena padmāsanagatena vai |
Habiendo conquistado todos los seres y libre de deseos y posesiones, el yogin en padmāsana que fija la mirada en la punta de la nariz y contempla el tercer ojo de Śiva en la frente ve fuego brillante como el rayo.
La técnica de fijar la mirada en la punta de la nariz (nāsāgra dṛṣṭi) mientras simultáneamente se contempla el tercer ojo (tṛtīya netra) de Śiva en el entrecejo es una de las prácticas de khecarī-siddhi más descritas en los textos tántricos. La mirada convergente en la punta de la nariz retira el prāṇa de su dispersión hacia el exterior y lo concentra en el canal central. Esta concentración produce la percepción de luz interna —aquí descrita como fuego brillante como el rayo (vidyut)— en el ājñācakra.
Nirāśīraparigraha —“libre de deseos y posesiones”— describe el estado interno indispensable para que la técnica funcione plenamente: el aparigraha (no-posesividad) y la ausencia de āśā (esperanza/deseo) crean la transparencia interior necesaria para percibir la luz del tercer ojo. El yogin que practica esta técnica mientras internamente anhela resultados bloquea su propio progreso: la paradoja yoguica es que solo el desapego genuino permite la experiencia que el deseo busca.
El tercer ojo de Śiva (Śivanetra o tṛtīya netra) en el entrecejo corresponde anatómicamente al ājñācakra y al punto de la glándula pineal en la tradición occidental. Que en la iconografía śaiva sea el ojo con el que Śiva destruye todo lo ilusorio cuando lo abre —incluyendo a Kāma, el dios del deseo— no es coincidencia: activar el ājñācakra implica precisamente la destrucción de las ilusiones que mantienen al practicante en el ciclo del saṃsāra.