Prakaraṇa 4 · Verso 5

यथा गिरिर् वायुम् अपि न शक्नोति स्थापयितुम्, एवं कष्टं मनः प्राज्ञं न स्थापयितुम् ईश्वरो ऽपि

yathā girir vāyum api na śaknoti sthāpayitum, evaṃ kaṣṭaṃ manaḥ prājñaṃ na sthāpayitum īśvaro 'pi

Como una montaña no puede detener al viento, así tampoco el propio Señor puede estabilizar la mente sabia cuando la dificultad la agita.

La metáfora de la montaña y el viento aparece en múltiples textos indios, pero aquí recibe un giro radical: incluso Īśvara, la divinidad personificada, es impotente ante la mente sacudida por el kaṣṭa. Esto no es ateísmo, sino algo más profundo: la responsabilidad última recae en la práctica individual. Dios no estabiliza la mente por delegación; la estabilidad es auto-generada. La montaña simboliza la aparente solidez de la prajñā — la sabiduría acumulada — que resulta permeable al vāyu de la circunstancia. El vāyu es también el prāṇa, la fuerza vital que mueve la mente. En el haṭha tradicional, el control del prāṇa es el control de la mente; aquí Vasiṣṭha sugiere que cuando el prāṇa se desborda en kaṣṭa, ninguna estructura externa contiene la tormenta. El buscador debe convertirse en su propio vāyu-stambha — el pilar de aire, la contradicción que solo la práctica resuelve.