Kodhavagga · La ira · Gāthā 229
Yañce viññū pasaṃsanti, anuvicca suve suve; acchiddavuttiṃ medhāviṃ, paññāsīlasamāhitaṃ.
Yañce viññū pasaṃsanti, anuvicca suve suve; acchiddavuttiṃ medhāviṃ, paññāsīlasamāhitaṃ.
Al que los sabios alaban después de observarlo día tras día, de conducta intachable, inteligente, dotado de sabiduría y virtud,
Yañce viññū pasaṃsanti anuvicca suve suve — al que los sabios alaban después de observarlo día tras día: viññū son los sabios, los inteligentes. Anuvicca es habiendo examinado cuidadosamente. Suve suve es día tras día. La alabanza de los sabios no es superficial ni impulsiva — viene después de la observación sostenida.
Acchiddavuttiṃ medhāviṃ — de conducta intachable, inteligente: acchiddavutti es de conducta sin grietas, sin brechas; medhāvī es el inteligente, el de buena comprensión práctica.
Paññāsīlasamāhitaṃ — dotado de sabiduría y virtud: la combinación de paññā (sabiduría) y sīla (virtud) como cualidades que merecen la alabanza de los sabios.
Los versos 227-228 establecieron que la censura y alabanza universales no existen. Los versos 229-230 afinan: lo que importa no es la opinión de todos sino la alabanza específica de los sabios (viññū) después de observación cuidadosa. Este es el único tipo de alabanza que vale como criterio.