Prakaraṇa 3 · Verso 36

सङ्कल्प-मात्रम् एवेदं जगत् सम्प्रति तिष्ठति

saṅkalpa-mātram evedaṃ jagat samprati tiṣṭhati

Este mundo ahora se sostiene solo como intención

Esta afirmación radicaliza la epistemología del Yoga Vāsiṣṭha: el mundo no es materia inconsciente, energía vibrante, ni ilusión insustancial. Es saṅkalpa-mātra —mero saṅkalpa, intención pura—. No que el mundo sea “pensamiento” en sentido mentalista: es intencionalidad sin intencionador, propósito sin propósito. La montaña no es pensada por alguien: es la intencionalidad de la realidad misma que se cristaliza como montaña. Esta es la doctrina del vijñāna-vāda budista reinterpretada no como subjetivismo sino como descripción fenomenológica: todo lo que aparece aparece para una conciencia, pero la conciencia no es sujeto sino campo de aparición. El jagat —mundo— como tal campo se sostiene (tiṣṭhati) no por leyes físicas externas ni por deidad creadora sino por el saṅkalpa —inclinación, tendencia— de la propia realidad a manifestarse. Vasiṣṭha no invierte la prioridad sujeto-objeto: disuelve ambos en la intencionalidad pura. Cuando la mente quietece, no que el mundo desaparezca: se revela como lo que siempre fue —saṅkalpa-mātra— sin el filtro de un sujeto que lo apropia o rechaza. El prapañca —proliferación— cesa no porque las formas desaparezcan sino porque ya no proliferan significado para alguien.